Rodrigo
Crotés es un gallego que debutara en el medio cinematográfica en 2007, con “Concursante“, un film que, protagonizada por
Leonardo Sbaraglia, pasara con más pena que gloria.
El paso por
Sundance de su segundo película, ha logrado el asombroso milagro de que un producción 100% española, se estrene en las pantallas internacionales —4000 en todo el planeta—, como si de un film americana se tratase, por delante incluso de títulos como “Los otros” o “Planet 51“.
Se ha hecho contra el sentido común, siguiendo punto por punto las reglas de lo recomendable y contraciniéndolas sistemáticamente
Así se expresaba su director para explicar las claves del éxito de el film que, rodada en inglés, relata la historia de Paul, un conductor de autobús que se despierta encerrado en un ataúd y que tan sólo cuenta con la ayuda de un mechero y su teléfono móvil para escapar. Interpretado su personaje más importante por el canadiense Ryan Reynolds, secundado por Samantha Mathis y Stephen Tobolowsky —un actor que debe tener el representante más trabajador de todo Hollywood, pues nadie sabrá quien es por su nombre, pero cuando le vean la jeta se darán cuenta de que está en todas partes, aunque sólo sea por cinco minutos.