Por circunstancias de la vida que no tienen cabida aquí, no conseguí llegar a Madrid a tiempo para disfrutar de Editors y The Big Pink, los teloneros de excepción con los que Muse visitaba el Estadio Vicente Calderón el pasado miércoles, así que me quedé con la miel en los labios y en mitad de una masa ingente de personas en la pista, todas más altas, más grandes y más sudorosas que yo.